Secuestro de Guanipa: régimen venezolano incumple a EEUU y vuelve a exhibir su patrón represivo
- esfalsoque

- hace 4 días
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La reciente detención del dirigente opositor zuliano Juan Pablo Guanipa, apenas horas después de haber sido excarcelado, ha encendido nuevamente las alarmas sobre la falta de garantías de derechos fundamentales en Venezuela. La Fiscalía venezolana decidió revocar su excarcelación y ordenó su regreso bajo un régimen de detención domiciliaria, argumentando que supuestamente habría incumplido las condiciones impuestas para gozar de su libertad temporal. Sin embargo, en las condiciones formalmente conocidas no existe ninguna prohibición explícita para que el político hable en público, según puede leerse en la boleta de excarcelación.
La detención de Guanipa se produjo en un contexto político sumamente complejo, con el régimen liderado por Delcy Rodríguez, quien asumió el cargo de presidenta encargada tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, está presionando a la oposición mientras se discute una supuesta ley de amnistía.
En este sentido, las declaraciones del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, la semana pasada subrayaron que cualquier persona liberada de prisión, incluidos presos políticos, debe tener el derecho de expresarse públicamente como parte del proceso de transición que Washington promueve en Venezuela. Este principio ha sido parte de la agenda de la administración estadounidense, que busca una apertura política más amplia tras los profundos cambios en el escenario venezolano.
Para sectores de la oposición, la nueva detención de Juan Pablo Guanipa constituye una clara violación de aquellas condiciones mínimas que se suponía debían respetarse como parte de la transición. Denuncian que los verdaderos motivos de su captura no están en un supuesto incumplimiento legal, sino en la necesidad del régimen venezolano de controlar y reprimir cualquier voz disidente que desafíe su narrativa.
Guanipa, exdiputado y figura cercana a la líder opositora María Corina Machado, fue liberado el domingo tras casi nueve meses detenido. Inmediatamente después de su salida, encabezó una caravana en Caracas y dio declaraciones públicas en las que se reunió con familiares de presos políticos y habló de la situación en el país. Horas después, su hijo denunció que un grupo de personas no identificadas lo interceptó para secuestrarlo.
El caso de Guanipa deja en evidencia que en Venezuela la libertad de expresión sigue siendo una promesa incumplida. Una puesta en escena del régimen venezolano, orientada a proyectar una imagen de flexibilidad política ante la administración de Donald Trump, mientras se mantiene la censura y represión contra la ciudadanía.





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