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Estados Unidos acusa formalmente a Nicolás Maduro y Cilia Flores de conspiración para cometer torturas y narcoterrorismo

Foto del escritor: esfalsoque
esfalsoque
hace 11 minutos
2 min de lectura
Nicolás Maduro y Cilia Flores

La red de impunidad que durante años protegió a los altos jerarcas del régimen chavista continúa desmoronándose en los tribunales internacionales. La justicia de los Estados Unidos dio un golpe contundente al ampliar la acusación formal contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, incorporando graves cargos por conspiración para cometer torturas y narcoterrorismo.


De acuerdo con el expediente revelado por la Fiscalía ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, ambos diseñaron, impulsaron y ejecutaron una maquinaria sistemática de represión, terror y abusos sistemáticos con el único fin de aplastar a la disidencia y aferrarse al poder a toda costa.


El terror como política de Estado


El escrito de la acusación expone con crudeza el prontuario de crueldad documentado por las autoridades estadounidenses, que abarca desde 2022 hasta el histórico arresto de la pareja en enero de 2026 en el Palacio de Miraflores. Los crímenes no solo afectaron a opositores políticos y a militares disidentes dentro de Venezuela, sino que también alcanzaron directamente a ciudadanos estadounidenses.


Entre las prácticas detalladas por la Fiscalía figuran torturas físicas y psicológicas severas, amenazas directas y coacción contra los familiares de los detenidos para doblegar su voluntad. Así como casos documentados contra ciudadanos de Estados Unidos, tales como el expediente registrado bajo la "víctima 7", quien fue brutalmente torturado tras ser señalado de manera falsa por el aparato represivo de estar vinculado en un complot contra Maduro.


Cilia Flores enfrenta mismos cargos de terrorismo que Maduro


Con esta actualización judicial, la fachada de "compañera inofensiva" de Cilia Flores se derrumba por completo. La Fiscalía estadounidense extendió formalmente en su contra los cargos por narcoterrorismo, delito que hasta ahora recaía únicamente sobre Maduro.


Ambos enfrentan ahora un panorama judicial demoledor en Nueva York, que acumula cargos por conspiración para la importación de drogas, posesión de armas de guerra, narcoterrorismo y, ahora, la dirección de una red de torturas.


Mientras la maquinaria judicial avanza implacable, los intentos desesperados de la defensa por conseguir beneficios procesales continúan fracasando. El juez federal Alvin Hellerstein evaluó un recurso presentado por los abogados de Flores para otorgarle arresto domiciliario, bajo la excusa de un supuesto deterioro en su salud cardíaca debido a las condiciones de reclusión. Sin embargo, el cerco de la justicia deja en evidencia que los días de privilegios y abusos han quedado atrás.

 
 
 

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