Delcy Rodríguez enfrenta el escrutinio internacional por las críticas a la respuesta tras el terremoto
- esfalsoque

- hace 2 días
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Ocho días después del devastador doble sismo que azotó Venezuela, la atención se ha desplazado no solo hacia la tragedia humana, sino también hacia la gestión de la respuesta gubernamental. Este jueves, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ofreció un balance oficial que elevó la cifra de fallecidos a 2.595 y la de heridos a 12.400, en una comparecencia marcada por la tensión.
Durante la rueda de prensa, en la que estuvo acompañada por Diosdado Cabello y Jorge Rodríguez, fue confrontada por periodistas de medios extranjeros. El cuestionamiento giró en torno a las múltiples denuncias de abandono durante las primeras 72 horas críticas tras la catástrofe.
Los reporteros cuestionaron directamente la descoordinación operativa inicial, la aparente falta de insumos básicos para las labores de rescate y la imagen proyectada por los cuerpos de seguridad.
"Hay muchas críticas duras a la reacción de su gobierno. Se han visto militares, pero se han visto con armas y no con palas", fue uno de los señalamientos lanzados por la prensa presente, haciendo eco de las denuncias de ciudadanos que reportaron carencia de maquinaria y personal capacitado en las zonas más afectadas, como La Guaira.
Ante estas interpelaciones, Delcy Rodríguez adoptó una postura defensiva y desestimó los señalamientos calificándolos de formar parte de un "laboratorio mediático" en su contra y negó que hubiera existido una situación de desatención.
Para respaldar la actuación del Estado, Rodríguez presentó un desglose del despliegue de seguridad. Según sus cifras, el número de funcionarios policiales y militares en las zonas afectadas pasó de 4.000 en las primeras 24 horas a 19.000 ocho días después.
Sobre el retraso en la llegada de rescatistas desde estados lejanos como Mérida y Zulia, la mandataria argumentó que la magnitud de los daños en la infraestructura vial del país dificultó severamente la logística de movilización.
Mientras el país intenta recuperarse de esta tragedia histórica, la capacidad de respuesta y la transparencia del régimen se han convertido en el punto central de las críticas. La urgencia por asistir a las víctimas y reconstruir las zonas devastadas corre ahora en paralelo a una creciente presión social y mediática que exige respuestas claras sobre la gestión de esta emergencia nacional.



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