¿Cambio de estrategia? Reducen la presencia de Maduro y Cilia Flores en espacios públicos del país
- esfalsoque

- 12 jun
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La presencia de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, en las calles venezolanas parece estar perdiendo terreno. Vallas publicitarias, murales y otros símbolos propagandísticos que durante años formaron parte del paisaje urbano han comenzado a desaparecer o a ser reemplazados, según reportes de medios internacionales.
Un trabajo publicado recientemente por The Guardian describe cómo, en distintas zonas del país, especialmente en Caracas, la iconografía vinculada al exmandatario y a la llamada revolución bolivariana ha ido cediendo espacio a una nueva narrativa política impulsada por quienes actualmente controlan las estructuras del poder.
El medio británico señala que retratos de Maduro han sido retirados de algunas oficinas públicas, mientras que varios murales con su imagen han sido cubiertos o modificados. La transformación también alcanza a las vallas instaladas meses atrás con mensajes de respaldo hacia Maduro y Cilia Flores, las cuales ya no ocupan el protagonismo que tuvieron en el pasado.
Este cambio ocurre en medio de una supuesta etapa de reconfiguración dentro del chavismo. Analistas consultados por distintos medios consideran que la reducción de la presencia visual de Maduro responde a un intento de adaptar el discurso oficial a un nuevo contexto político y preservar la continuidad del movimiento gobernante bajo otros liderazgos.
La eliminación progresiva de estos símbolos representa un giro significativo si se toma en cuenta que, durante años, la imagen de Maduro fue promovida de manera constante a través de campañas institucionales, actos públicos y propaganda distribuida en gran parte del territorio nacional.
Para algunos venezolanos, el retiro de estas representaciones constituye una muestra de que el país atraviesa una etapa de cambios, aunque persisten dudas sobre el alcance real de las transformaciones políticas. Otros consideran que se trata únicamente de una estrategia comunicacional destinada a renovar la imagen del oficialismo sin modificar las estructuras de poder existentes.
Lo cierto es que la figura de Maduro, antes omnipresente en avenidas, edificios y espacios oficiales, parece comenzar a desdibujarse del escenario público venezolano, dejando evidencia de una nueva fase en la compleja realidad política del país.



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